Áreas de Trabajo

1. Recuperación de la Memoria Histórica, consolidación de la Identidad y de su propia Cultura.

Esta línea atraviesa todos nuestros programas, pues representa la base sobre la cual planificamos el trabajo a realizar. La Identidad de una persona, de la organización, a nuestro parecer, constituyen la materia prima fundamental para la construcción del sujeto social. Si la persona o la organización no tienen claros los rasgos que la definen, sus potencialidades, sus valores, sus necesidades e intereses, las metas hacia donde encamina sus pasos, su andar será incierto, su poder de decisión no podrá ser ejercido a cabalidad, ni estará en condiciones de transformar su realidad.

Así mismo, el proyecto a construir tampoco tendrá solidez si no se sustenta en las raíces de las personas, de la organización, de la comunidad. Por eso al iniciar cada trabajo partimos reconstruyendo juntos la historia del grupo u organización y en ese proceso, que tiene una duración indefinida, las personas se van reconociendo y apropiando más explícitamente de su propia identidad y de su cultura. De acuerdo a las demandas de la organización, vamos integrando en forma complementaria los elementos de capacitación específicos que atienden a sus necesidades.

2.- Educación y Capacitación.

Trabajamos con la educación popular considerando que esta es “un instrumento” de contribución inmediata para una efectiva participación en los procesos de transformación de la sociedad en que vivimos. Uno de sus principios centrales es el de que “la educación popular no se define ‘a partir de sí misma’, sino según la estrategia que propone el movimiento social en cada una de sus etapas” (Julio Barreiro).

En este sentido, el trabajo de educación le da un nuevo impulso al proceso de consolidación de la identidad que vienen desarrollando las personas y las organizaciones, pues los/las ubica en su dimensión social y de transformación que las lleva a superar los límites de la localidad y a proyectarse en el movimiento social.

Entregamos herramientas de capacitación específicas y/o técnicas, que son necesarias para el desarrollo de las competencias laborales, insertas en el contexto antes mencionado y orientadas hacia una acción transformadora que opera en diferentes niveles

3.- Apoyo a la construcción de experiencias laborales alternativas.

Consecuente con los pasos anteriores, hemos optado por apoyar la creación de alternativas laborales autogestionadas, donde los mismos afectados se organizan para revertir su situación, construyendo pequeñas organizaciones económicas que van creciendo progresivamente en forma autónoma. Se caracterizan por un sistema de funcionamiento democrático y participativo, cuya fortaleza reside en el ejercicio de sus diversos recursos (convencionales y no convencionales). Es decir, aquellos que emanan de la totalidad de la persona y por ello son sustentables, a diferencia de los recursos solamente económicos que se agotan en el trabajo y dejan de lado el desarrollo integral de las personas y organizaciones.

En síntesis, estos grupos crean sus propias fuentes laborales que además de ser instancias productivas, son espacios de formación, desarrollo personal, generación de conocimientos, que establecen una interacción con otras organizaciones locales, sectoriales y/o regionales con las cuales se proponen una efectiva transformación social.

4. Elaboración de metodologías participativas.

El tipo de trabajo que realizamos exige una elaboración constante de metodologías que ayuden a crear espacios de participación, a estimular el avance de los procesos educativos a partir de la interacción y el intercambio de experiencias entre los grupos, que incentiven la creatividad de las personas y la canalicen hacia formas superiores de organización, articulación y producción.

Tomando en cuenta las dificultades de lectura que tienen algunas personas y su facilidad para expresarse gráficamente, en algunas ocasiones trabajamos a partir de dibujos creados por los mismos participantes, que revelan el conocimiento acumulado a través de generaciones, la riqueza y profundidad de sus conceptos, su capacidad perceptiva y analítica. Otras veces encargamos a las mujeres la realización de dinámicas que ellas organizan en base a juegos tradicionales o dramatizaciones que tienen un gran simbolismo.

5. Desarrollo de la investigación – acción.

Utilizamos la investigación – acción como una herramienta indispensable para que tanto el equipo del TAC como las mujeres y los hombres con que trabajamos, profundicemos en el conocimiento de la realidad, pues no podemos transformar algo que no conocemos en todas sus dimensiones.

Para ellos, este es un instrumento nuevo que les permite entrar en un mundo que muchas veces desconocen, a pesar de vivir en él. Los resultados de sus investigaciones les permiten ir resignificando progresivamente su propia realidad y actuando sobre ella para transformarla.

Para el equipo capacitador, estas investigaciones también son una vía para descubrir un mundo nuevo, pues los grupos al recoger la información, nos introducen en un lenguaje y una lectura de la realidad que ellos manejan fluidamente, pero que en general nosotros desconocemos en su significado más profundo.